martes, 18 de mayo de 2010
viernes, 14 de mayo de 2010
miércoles, 12 de mayo de 2010
Viva la crispación, por Marcelo Koenig
Martes, 11 de Mayo de 2010
Escrito por Agencia Paco Urondo
(En Página 12) Nuestra sociedad se polariza. Ríos de tinta se gastan, desde la academia o desde los oligopolios mediáticos, para explicarnos que eso es muy malo. Vagas referencias al bien común o abstractas convocatorias al diálogo son ensayadas. Reinventan palabras como “crispación”, que del cajón del olvido pasan a estar en boca de cualquier periodista serio o de cualquier político atildado.
Analistas improvisados, constitucionalistas rentados, sabihondos y suicidas se desgarran las vestiduras invocando el discurso crispado de Néstor o Cristina. El fetiche de un afiche de papel insta a que agiten el fantasma del miedo, la persecución, etiquetando graciosa e irresponsablemente a la actual democracia como si se tratara de una dictadura. En efecto, en nuestra Argentina las pasiones vuelven a estar, en lo que a política se refiere, a flor de piel. ¿Es eso tan malo como nos quieren contar?
Recurramos, para dar respuesta a este interrogante, primero a la historia. No existe proceso transformador que no polarice la sociedad. Siempre ha sido así, a lo largo de los 200 años de nuestra historia patria. Hagamos ejercicio de la memoria. Patriotas y realistas, unitarios y federales, radicales y conservadores, peronistas y gorilas... eso por mencionar a los tiempos de grandes disputas, grandes proyectos, aunque también podríamos mencionar a los tiempos en que sólo fuimos meramente resistencia. Las antinomias fueron siempre consustanciales a la política argentina. Esto es así porque la política es disputa de intereses. Los ciclos de avance político del pueblo fueron sistemáticamente embestidos por sectores de privilegio, que por tratarse de sectores dominantes arrastran en función de su posición hegemónica a amplios contingentes de personas. La división nunca es simétrica, pero el despliegue mediático y la capacidad de mimetizarse con la opinión publicada –a la que disfrazan de opinión publica– hace parecer que la sociedad se divide en dos. El campo popular tiene su fuerza en el número, aunque cuando es preciso negar su contundencia se lo proscribe, se lo encarcela, e incluso se llega a fusilarlo o desaparecerlo...
La segunda manera de responder al carácter positivo de la crispación es con un ejemplo. A fines de abril, un grupo de estudiantes secundarios de la JP Descamisados se planteó hacer un ejercicio de formación política. La convocatoria, tal como la forma que tienen de comunicarse y relacionarse, fue distinta de lo tradicional. Se hizo por Facebook. Desde cierta política más tradicional se puede pensar: ¿qué tiene que ver una red social tan impersonal y además creada según dicen por la CIA con la militancia? Otros curtidos en las lides de la acción política aprendimos, más por viejos que por diablos, que los caminos de la militancia son como el agua y se van abriendo paso por todos lados, aprovechando cada declive del terreno. Pero, sin embargo, por esa llaga que no nos permite “amar sin presentir” –como decía el gran Discepolín–, pensamos que iba a ser una actividad tan sólo con un puñado de jóvenes inquietos. Por eso, grande fue nuestra sorpresa cuando observamos que se vio desbordada la convocatoria. Incluso hubo algunos que viajaron los setenta kilómetros que separan a Campana de Congreso, tan sólo para asistir a ese primer encuentro de formación.
Esto es también el producto de la crispación. Jóvenes, muy jóvenes, más preocupados por cambiar el mundo que por cambiar el modelo del celular. Secundarios que se sienten más cerca del gordo Cooke que de Cumbio. Chicos a quienes les interesa más la disputa de proyectos de país entre San Martín y Rivadavia que la mediática controversia entre vedetongas de Bailando por un sueño. Adolescentes ávidos de saber qué es la guerrilla comunicacional que lanzó el comandante Chávez y no por la marca de los jeans que usan las estrellas de Hollywood.
La polarización genera bandos antagónicos. Esos bandos expresan los modelos de país que los subyacen. El compromiso político y la militancia se alimentan de esa disputa.
Los plumíferos a sueldo de los monopolios se horrorizan por una juventud que le pone alas a sus sueños. Son los mismos que añoran que todo se tiña de gris. Son las viudas del “diálogo” de los ’90. Tiempos en que no había crispación. Porque el pensamiento único no daba para polarizaciones. Se expandía como una mancha de combustible en el mar, anegando conciencias, matando toda la vida que encontraba a su paso. Ese es el consenso que predican: el consenso de la resignación.
Por eso, nosotros hacemos un elogio de estos tiempos de confrontaciones y disputas. Estos tiempos de divisoria de aguas en donde se vuelven a discutir proyectos que no son compatibles entre sí. Vuelve la política, no como sentido de unos pocos para llenarse los bolsillos, sino como una herramienta de liberación.
La política, como sentido ético y épico de la historia, vuelve a habitarnos, vuelve a enamorarnos. Y cuando un pueblo vuelve a enamorarse de la política se transforma en una vorágine difícil de detener, crispada frente a los que intentan poner palos en la rueda de la historia, decidida frente a los que defienden los privilegios.
* El autor es Profesor de Derecho en la UBA y la UPMPM; director de la revista Oveja Negra.
¿Miedo?, por Guadalupe Podetá Cordero
Miércoles, 12 de Mayo de 2010 16:02
Escrito por Agencia Paco Urondo
Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Estos días, por cuestiones técnicas, estuve medio alejada de la PC. Entonces me tomé más tiempo para ver el entorno, no es que no lo vea, ni que me la pase en la maquinita escribiendo, de hecho hago mucha vida lejos de esta herramienta. Pero para dejarlo bien claro, me puse a informarme por los medios masivos para ver que impresiones recibía... impresiones... impresión... conmoción... El consumidor promedio de medios está expuesto a sufrir síntomas que de otra forma no tendría. Gracias a la magnificasión del miedo, maquinaria que se pone en marcha como eje de mercado (porque no sólo se usa en lo destituyente, también es una herramienta de ventas) el terror ha multiplicado los ataques de pánico, ya que la réplica constante de noticias terroríficas, ambientadas y muchas veces exageradas desde lo estético, hace que la paranoia y el sentido de peligro constante sea una trampa en la que caer facilmente.
Entonces me encuentro con amigos que no salen por miedo, miedo a qué, miedo al de al lado, al de más allá, miedo porque el otro es chico, miedo porque el otro es grande, miedo por color, miedo por origen... miedo... Miedo que muchos no sentimos, ese miedo a que un enemigo poco visible (como el "Depredador") te ataque, ese miedo esclavizante que no permite que su víctima vea que mano se sirve de ese miedo. Lo peor que nos puede suceder como sociedad es ser presas del miedo que nos inventan. Ahora hay periodistas que dicen que tienen miedo, miedo de qué ¿miedo de que tu negocio quede expuesto? En este tiempo, en que una ley votada por amplia mayoría no puede estar en ejercicio pleno porque a las cabezas monopólicas no les conviene, el término miedo resulta risueño. Digo risueño por ser leve.
Hace algunos años que decidí que podía opinar escribiendo, mis derechos me amparan y mi opinión, aunque sea por el simple hecho de ser una humana, podía servir. Más tarde pensé con mi madre, en lo lindo de poder compartir espacio con los compañeros en la radio, y lo hicimos. En ninguno de esos momentos sentí miedo. No acompañé desde el mismo principio las medidas de este gobierno, pero, lo digo "sin miedo", ahora sí. Cuando veo el panorama desolador de enfrente, me acerco al gobierno; cuando veo a pseudodirigentes de pacotilla que recuerdo cambiando camisetas desde el 83 en adelante, me acerco al gobierno; cuando veo una figurilla política implicada en la masacre de Margarita Belén hablar de violencia, el sólo escalofrío me empuja hacia el gobierno.
Entonces en mis locas cavilaciones me pregunto, ¿desde cuándo es delito el oficialismo? y mi otro yo responde "Desde que el gobierno no le gusta al monopolio, y desde que produce lo que más aborrece la oligarquía Discusión Popular de la Política Nacional". Ser no es parecer, ser no es lo mismo que estar. Las palabras muchas veces son trampas para el descuidado lector que no atiende al metamensaje de lo que consume, y, metiendo mensaje tras mensaje las visiones monopólicas se van anclando muchas veces mediante el afecto. El pueblo juzga a los popes del periodismo "Independiente" porque los quiso antes, porque les creyó y porque los desilusionaron. No creo en las víctimas que el monopolio nos muestra, ellos juegan a los censurados y sin embargo son los primeros sensores. Muchos artistas y periodistas han pagado por ello.
Para que ellos puedan decir todo lo que quieren (basura incluida) nuestro pueblo pagó una altísimo costo en muertos y desaparecidos. Hoy siento que por un mero homenaje a la memoria debemos luchar más que nunca para que la Ley de Servicios Audiovisuales esté en pleno funcionamiento, con identidad de todos y sin el miedo de nadie. Digamos la verdad, estamos cansados de esa palabreja. Porque el miedo no nos sirve, nos paraliza y embrutece. La libertad de expresión es de todos en la medida en que los monopolios no nos invisibilicen y para eso necesitamos que la ley se cumpla. Está en nosotros mismos lograrlo aunque la oligarquía nos acuse con todas sus fuerzas. El camino está trazado y juntos lo logaremos.
La autora pertenece a Alternautas - FM Barrial, http://alternautas.blogspot.com/ . (Agencia Paco Urondo)
Escrito por Agencia Paco Urondo
Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Estos días, por cuestiones técnicas, estuve medio alejada de la PC. Entonces me tomé más tiempo para ver el entorno, no es que no lo vea, ni que me la pase en la maquinita escribiendo, de hecho hago mucha vida lejos de esta herramienta. Pero para dejarlo bien claro, me puse a informarme por los medios masivos para ver que impresiones recibía... impresiones... impresión... conmoción... El consumidor promedio de medios está expuesto a sufrir síntomas que de otra forma no tendría. Gracias a la magnificasión del miedo, maquinaria que se pone en marcha como eje de mercado (porque no sólo se usa en lo destituyente, también es una herramienta de ventas) el terror ha multiplicado los ataques de pánico, ya que la réplica constante de noticias terroríficas, ambientadas y muchas veces exageradas desde lo estético, hace que la paranoia y el sentido de peligro constante sea una trampa en la que caer facilmente.
Entonces me encuentro con amigos que no salen por miedo, miedo a qué, miedo al de al lado, al de más allá, miedo porque el otro es chico, miedo porque el otro es grande, miedo por color, miedo por origen... miedo... Miedo que muchos no sentimos, ese miedo a que un enemigo poco visible (como el "Depredador") te ataque, ese miedo esclavizante que no permite que su víctima vea que mano se sirve de ese miedo. Lo peor que nos puede suceder como sociedad es ser presas del miedo que nos inventan. Ahora hay periodistas que dicen que tienen miedo, miedo de qué ¿miedo de que tu negocio quede expuesto? En este tiempo, en que una ley votada por amplia mayoría no puede estar en ejercicio pleno porque a las cabezas monopólicas no les conviene, el término miedo resulta risueño. Digo risueño por ser leve.
Hace algunos años que decidí que podía opinar escribiendo, mis derechos me amparan y mi opinión, aunque sea por el simple hecho de ser una humana, podía servir. Más tarde pensé con mi madre, en lo lindo de poder compartir espacio con los compañeros en la radio, y lo hicimos. En ninguno de esos momentos sentí miedo. No acompañé desde el mismo principio las medidas de este gobierno, pero, lo digo "sin miedo", ahora sí. Cuando veo el panorama desolador de enfrente, me acerco al gobierno; cuando veo a pseudodirigentes de pacotilla que recuerdo cambiando camisetas desde el 83 en adelante, me acerco al gobierno; cuando veo una figurilla política implicada en la masacre de Margarita Belén hablar de violencia, el sólo escalofrío me empuja hacia el gobierno.
Entonces en mis locas cavilaciones me pregunto, ¿desde cuándo es delito el oficialismo? y mi otro yo responde "Desde que el gobierno no le gusta al monopolio, y desde que produce lo que más aborrece la oligarquía Discusión Popular de la Política Nacional". Ser no es parecer, ser no es lo mismo que estar. Las palabras muchas veces son trampas para el descuidado lector que no atiende al metamensaje de lo que consume, y, metiendo mensaje tras mensaje las visiones monopólicas se van anclando muchas veces mediante el afecto. El pueblo juzga a los popes del periodismo "Independiente" porque los quiso antes, porque les creyó y porque los desilusionaron. No creo en las víctimas que el monopolio nos muestra, ellos juegan a los censurados y sin embargo son los primeros sensores. Muchos artistas y periodistas han pagado por ello.
Para que ellos puedan decir todo lo que quieren (basura incluida) nuestro pueblo pagó una altísimo costo en muertos y desaparecidos. Hoy siento que por un mero homenaje a la memoria debemos luchar más que nunca para que la Ley de Servicios Audiovisuales esté en pleno funcionamiento, con identidad de todos y sin el miedo de nadie. Digamos la verdad, estamos cansados de esa palabreja. Porque el miedo no nos sirve, nos paraliza y embrutece. La libertad de expresión es de todos en la medida en que los monopolios no nos invisibilicen y para eso necesitamos que la ley se cumpla. Está en nosotros mismos lograrlo aunque la oligarquía nos acuse con todas sus fuerzas. El camino está trazado y juntos lo logaremos.
La autora pertenece a Alternautas - FM Barrial, http://alternautas.blogspot.com/ . (Agencia Paco Urondo)
D'Elía: "Convocamos a sumarse a la campaña de firmas para el Asilo Político del documentalista Kurt Sonnenfeld"
Miércoles, 12 de Mayo de 2010 11:00
Escrito por Agencia Paco Urondo
Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Luis D'Elía, titular de la Central de Movimientos Populares (CMP), se suma a la campaña nacional e internacional para recabar firmas en apoyo del pedido de Refugio y Asilo Político del documentalista y periodista norteamericano Kurt Sonnenfeld. Distintas organizaciones sociales y de derechos humanos se reunirán el miércoles 12 a las 12 hs. para colaborar dejando su firma.
"Sabemos que Kurt Sonnenfeld es un perseguido político porque alzó su voz en contra de los intereses imperialistas y expansionistas de Estados Unidos. Su testimonio como ex-agente del gobierno norteamericano y particularmente por su trabajo luego de el atentado del 11 de Septiembre en Nueva York, contradicen la versión oficial de lo que sucedió. El y su familia familia argentina merecen ser protegidos;" declaró Luis D'Elía.
Kurt Sonnenfeld fue en Septiembre 11 del 2001 el único cameraman en el mundo con acceso total y absoluto, designado por el gobierno norteamericano para filmar en el Ground Zero, Torres Gemelas. Como testigo directo de lo ocurrido, su testimonio contradice la versión oficial del gobierno norteamericano. Debido a la trágica cadena de eventos que se fue desatando luego, y la posterior persecución política sufrida por Sonnenfeld, nunca entregó sus filmaciones y las preservó a resguardo. Sonnenfeld vive hoy refugiado en Buenos aires junto a su esposa argentina y a sus pequeñas hijas. Plasmó todo lo vivido en su libro "El Perseguido".
"Invitamos a sumarse este día miércoles al mediodía a todos aquellos que con su firma quieran ayudar a detener esta injusticia conducida por Estados Unidos, que busca destruir a mi familia y acabar con mi vida. Si hemos logrado llegar hasta aquí y permanecer unidos, ha sido gracias al enorme apoyo recibido y a la solidaridad de muchísimas personas y organismos de derechos humanos que nos acompañan. Todos pueden sumarse, estudiantes, trabajadores, organizaciones sociales, argentinos y extranjeros;" remarcó Kurt Sonnenfeld.
LUIS ANGEL D'ELIA
15 5409-7073
PRENSA Y DIFUSION
15 4415-8283
PAULA Y KURT SONNENFELD
15 3354-6216
Escrito por Agencia Paco Urondo
Capital Federal (Agencia Paco Urondo) Luis D'Elía, titular de la Central de Movimientos Populares (CMP), se suma a la campaña nacional e internacional para recabar firmas en apoyo del pedido de Refugio y Asilo Político del documentalista y periodista norteamericano Kurt Sonnenfeld. Distintas organizaciones sociales y de derechos humanos se reunirán el miércoles 12 a las 12 hs. para colaborar dejando su firma.
"Sabemos que Kurt Sonnenfeld es un perseguido político porque alzó su voz en contra de los intereses imperialistas y expansionistas de Estados Unidos. Su testimonio como ex-agente del gobierno norteamericano y particularmente por su trabajo luego de el atentado del 11 de Septiembre en Nueva York, contradicen la versión oficial de lo que sucedió. El y su familia familia argentina merecen ser protegidos;" declaró Luis D'Elía.
Kurt Sonnenfeld fue en Septiembre 11 del 2001 el único cameraman en el mundo con acceso total y absoluto, designado por el gobierno norteamericano para filmar en el Ground Zero, Torres Gemelas. Como testigo directo de lo ocurrido, su testimonio contradice la versión oficial del gobierno norteamericano. Debido a la trágica cadena de eventos que se fue desatando luego, y la posterior persecución política sufrida por Sonnenfeld, nunca entregó sus filmaciones y las preservó a resguardo. Sonnenfeld vive hoy refugiado en Buenos aires junto a su esposa argentina y a sus pequeñas hijas. Plasmó todo lo vivido en su libro "El Perseguido".
"Invitamos a sumarse este día miércoles al mediodía a todos aquellos que con su firma quieran ayudar a detener esta injusticia conducida por Estados Unidos, que busca destruir a mi familia y acabar con mi vida. Si hemos logrado llegar hasta aquí y permanecer unidos, ha sido gracias al enorme apoyo recibido y a la solidaridad de muchísimas personas y organismos de derechos humanos que nos acompañan. Todos pueden sumarse, estudiantes, trabajadores, organizaciones sociales, argentinos y extranjeros;" remarcó Kurt Sonnenfeld.
LUIS ANGEL D'ELIA
15 5409-7073
PRENSA Y DIFUSION
15 4415-8283
PAULA Y KURT SONNENFELD
15 3354-6216
viernes, 7 de mayo de 2010
Recordamos a Evita cumpliendo su gran ambición, ya que sigue viva en cada corazón Justicialista ...
7 de Mayo de 1919 a 91 años del nacimiento de María Eva Duarte de Perón
Confieso que tengo una ambición, una sola y gran ambición personal: quisiera que el nombre de Evita figurase alguna vez en la historia de mi Patria. Quisiera que de ella se diga, aunque no fuese más que en una pequeña nota, al pie del capítulo maravilloso que la historia ciertamente dedicará a Perón, algo que fuese más o menos esto: "Hubo al lado de Perón una mujer que se dedicó a llevarle al Presidente las esperanzas del pueblo, que luego Perón convertía en realidades". Y me sentiría debidamente, sobradamente compensada si la nota terminase de esta manera: "De aquella mujer sólo sabemos que el pueblo la llamaba, cariñosamente, Evita".
María Eva Duarte de Perón
Confieso que tengo una ambición, una sola y gran ambición personal: quisiera que el nombre de Evita figurase alguna vez en la historia de mi Patria. Quisiera que de ella se diga, aunque no fuese más que en una pequeña nota, al pie del capítulo maravilloso que la historia ciertamente dedicará a Perón, algo que fuese más o menos esto: "Hubo al lado de Perón una mujer que se dedicó a llevarle al Presidente las esperanzas del pueblo, que luego Perón convertía en realidades". Y me sentiría debidamente, sobradamente compensada si la nota terminase de esta manera: "De aquella mujer sólo sabemos que el pueblo la llamaba, cariñosamente, Evita".
María Eva Duarte de Perón
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